Playas de Dubái

Las playas de Dubái son numerosas y normalmente están muy bien cuidadas, es una manera excelente de pasar un día de ocio y relajación sin salir de la ciudad.
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Dubái es una ciudad donde hay muchísimas cosas que hacer y que ver: uno se para muchas veces en el lujo y los rascacielos (aunque también sean muy interesantes los barrios tradicionales de Deira y Bur Dubai, con los zocos y los lugares de culto), pero no hay que olvidar que descansa sobre las costas del Golfo Pérsico, y es normal aprovechar las palmeras, las playas de arena blanca y el cálido sol de los Emiratos Árabes para pasar un día de relax.

Las playas de Dubái son numerosas y se dividen principalmente en dos categorías: playas públicas y playas privadas. Las primeras, entre las que se encuentran Al Mamzar, Jumeirah Beach y The Beach, son utilizadas tanto por los residentes como por los turistas, mientras que las segundas se reservan a los hoteles, normalmente de lujo, con vistas a la línea de costa.

Playas públicas de Dubái

Ni que decir tiene que estas últimas están equipadas con todas las comodidades, desde cómodas tumbonas a enormes sombrillas pasando por servicios adicionales como mayordomos o socorristas. Las playas públicas en cambio normalmente no tienen nada de todo eso, y el hecho de que estén abiertas a todo el mundo a menudo otorga la oportunidad de conocer diferentes culturas y gente interesante proveniente de todas las partes del mundo.

Quien quiera darse un baño debe tener cuidado: el mar parece siempre muy tranquilo pero hay fuertes corrientes y mareas. Así que tened cuidado especialmente con los niños. También se pueden encontrar muchas medusas sobre todo en algunos periodos del año.

Aunque la mayoría de los hoteles advierten a la clientela con carteles escritos en inglés, si aun así no estáis seguros sobre una zona o una playa en particular, siempre es mejor pedir consejo y no nadar nunca solos.

Dress code en las playas de Dubái

Dubái es una ciudad muy internacional y la tolerancia hacia los no musulmanes es muy alta, una cosa bastante rara en un país árabe. Las playas de Dubái cumplen esta ley no escrita: las mujeres pueden estar tranquilamente en la playa en bikini, sin embargo está prohibido el topless, aunque en algunas playas frecuentadas por la población local no es raro ver a mujeres bañarse con los burkini o incluso vestidas. Lo mejor de todas formas es mirar alrededor y actuar en consecuencia, a lo mejor cambiando de playa si uno se siente incómodo o fuera de lugar.

Al Mamzar Beach Park

Al Mamzar Beach es una playa preciosa ubicada en la zona de Deira, que ha sido galardonada con la prestigiosa bandera azul. Hay cinco playas artificiales construidas en un semicírculo alrededor de la costa y la zona es muy frecuentada por los residentes, aunque últimamente los turistas también la están descubriendo.

Cada playa tiene zonas reparadas con vestuarios y duchas, y existe la posibilidad de alquilar diariamente chalets enteros con zona de barbacoa anexa. Si no es temporada para bañarse en el mar, si está revuelto o hay corriente, en Al Mamzar también hay dos piscinas grandes. Se pueden alquilar tumbonas y sombrillas y también hay algunos bares y tiendas.

La playa está controlada, hay socorristas y banderas que indican cuándo se puede bañarse y cuando no. En Al Mamzar hay dos días, los lunes y los miércoles, dedicados a las mujeres, con la playa sólo para ellas.

Jumeirah Beach Park

El Jumeirah Beach Park es sin duda una de las playas urbanas más apreciadas por los turistas. Se paga una pequeña cuota para entrar en un parque muy bien cuidado, con césped y árboles, que termina en una playa de arena adornada con palmeras.

Jumeirah Beach Park también tiene la bandera azul, y es muy cómodo llegar hasta allí ya que está situada directamente en la Jumeirah Beach Road. A ambos lados de la playa hay bares que venden bebidas y aperitivos, también hay duchas y baños y la playa está vigilada hasta la puesta de sol.

En 2014 la playa estuvo cerrada temporalmente por obras de renovación y para permitir la realización del ambicioso Dubai Canal.

Burj Beach

A lo largo de Jumeirah, justo antes del Burj Al Arab, se encuentra la playa llamada Burj Beach. Es una playa muy ancha y larga desde donde hay una vista incomparable del hotel más lujoso del mundo, por lo que se llena de turistas que muchas veces sólo quieren sacar una foto del hotel con forma de vela, sobre todo cuando bajan de uno de los autobuses turísticos de dos pisos que hacen una parada justo aquí.

Por ello quizás no sea el mejor lugar si lo que quieres es pasar un día de relax en el mar. Pero la vista del Burj Al Arab es realmente increíble y sin duda merece la pena una visita. También hay algunos servicios básicos como duchas y vestuarios.

The Beach

The Beach es la playa más de moda de Dubái. Está frecuentada exclusivamente por turistas y es el corazón del barrio de Dubai Marina. Se encuentra delante del complejo Jumeirah Beach residence y es pública, aunque también se encuentran algunos establecimientos balnearios de pago y una sección reservada a los clientes de los hoteles.

Existe la posibilidad de alquilar tumbonas, sombrillas, sillas de playa y toallas, hay vestuarios, duchas, un paseo peatonal, redes de voleibol playa y mucho más. Justo detrás hay una gran cantidad de restaurantes y bares, con vistas al paseo peatonal que dan a toda la zona un aspecto de ciudad de moda californiana, donde los peatones van en bañador y chanclas al lado de monopatines y patines.

Las playas privadas

Las playas privadas de Dubái a menudo están reservadas para los clientes de los hoteles de lujo. Todos los hoteles dignos de ese nombre que dan al mar, ya sea la costa real de la ciudad, una isla artificial o cualquier otra cosa que tenga agua, ofrecen la oportunidad de pasar los días como un rey, entre tumbonas de lujo y mayordomos con guantes blancos.

Todas las playas de Dubái ofrecen una atmósfera realmente exclusiva, para pasar unas verdaderas vacaciones de ensueño. A veces algunos hoteles también dan la oportunidad de aprovechar los servicios de alto nivel de sus playas privadas a aquellos que no están alojados en el hotel; por supuesto, en estos casos hay que pagar un billete de entrada, a veces asequible, mientras que otras puede alcanzar hasta los 100 euros o más.